La vida es una sola, cada momento que pasa ya es parte del pasado. Si somos conscientes que cada queja es tiempo desperdiciado en nuestra vida en este envase con fecha de vencimiento, entonces podemos vivir disfrutando de cada detalle como un regalo, y decir cuando nos toque irnos que fuimos inteligentes.

Puerperio entre la Pareja y la Familia 
miércoles, diciembre 31, 1969, 09:00 PM
La idea de este espacio es "Compartir", "Reflexionar", "Aportar" Los animo a quiénes quieran hacerlo a que se comuniquen desde la solapa: "Contactate Conmigo" y me manden un mensaje o cuaquier consulta que quieran realizarme. Gracias por el Apoyo y Acompañamiento


Este texto va surgiendo desde la adrenalina misma de estar atravesando una tormenta tan brava como hermosa. Sin duda la tempestuosidad de semejante tormenta me ha cambiado, con lo bueno y malo que eso implica y salir airoso de ella consistirá en haber aprendido algo ademas de empaparme en el viaje.
Tener un hijo es maravilloso y a la vez tormentoso; hoy quiero regalarles lo que me va pasando como Papá y Pareja recién salido del horno, como una comida servida en su punto justo, ya que me encuentro totalmente atravesado por este viaje. No se que surgirá de aquí, ni cual será el resultado, igualmente para que no sea un unipersonal, ya que no soy ejemplo de nada absolutamente, la vida me ha puesto adelante mío: pacientes individuales y parejas con la misma situación, maestros que me hablaban del tema, una esposa y muchos amigos que, generosos todos, prestaron testimonios varios, ¿Casualidad? sinceramente no creo en ella, para mi todo tiene su sentido y ocurre para algo, nuestra sabiduría consiste en buscar el para que.
Necesito antes de continuar hacer una advertencia: Quienes busquen aquí un manual, quedan avisados de que tienen la opción de desistir, justo aquí de la lectura de este humilde texto, para no sentirse decepcionados; creo más en el intercambio genuino, expresando lo que sentimos, que en libracos con recetas mágicas que hasta parecen hechas para robots.
Nadie esta preparado para ser padre ni madre, solamente tenemos el instinto por ser parte del reino animal, pero me atrevo a decir, que si pudiéramos comunicarnos con otras especies, ellos también confesarían que por momentos se sienten excedidos por tanta novedad e incertidumbre al ser padres.
En esta sociedad en la que todo sucede con mucha velocidad la novedad nos estupidiza, positivamente al principio (que trágico sería si así no fuera ¿No?) y luego cuando nos conectamos, cuando la novedad pasa a ser parte constante de nuestro diario, aparece la decepción, no por nuestro hijo, que seguramente es lo más hermoso que nos paso, sino por que no todo es tan maravilloso como nos lo describían cuando nosotros no éramos parte del clan de padres.
Hay quienes lo pintan como un nirvana y pareciera que sus hijos fueron siempre unos santos que nunca lloraron (a lo mejor eran mudos, porque es la mayor forma de comunicación de los bebés) y entonces hablan de todo lo lindo y placentero ocultando la sombra; y están los otros, los que manifiestan que ya no vas a poder hacer nada, que nunca más vas a poder mirar televisión, que no se puede comer tranquilo. Así aterrizamos e inauguramos la pista del ser padres, tragando tierra o aprendiendo a carretear con consejos, que no son más que la experiencia personal de cada uno y con idealizaciones producto del no permiso a quejarse por la bendición de tener un hijo.
Atravesado como estoy por todo esto, luego ya de un tiempo en el que me voy acostumbrando a sufrear la ola entre la paternidad y la pareja, puedo atreverme a compartir algunas cuestiones que sigo intentando aprender, aunque a veces repruebo y repruebo: Las parejas que mejor enfrentaran este embate serán aquellas que desde los cimientos estén fuertes, que maduras por tantas charlas y conocimiento del uno al otro puedan sostenerse mutuamente al principio del nacimiento de los hijos, cuando el vinculo entre ellos queda suspendido; la manera de retomar el vinculo de pareja va a lograrse desde el pedido y no los reproches de ninguna de las partes: si yo quiero que mi pareja cambie, pueda verme, tengo que hacer un movimiento, acercarme, mostrarme, y entender (aunque muchas cosas creamos que son obvias) que nos alejamos sin malas intenciones, nos alejamos, no porque el otro dejó de gustarme, sino para atender a su majestad el bebé (como diría nuestro amigo Freud), pero este rey chiquitito pero con un carácter bien grande, luego tendrá, saludablemente que ocupar el lugar de príncipe que le corresponde en la estructura familiar, la tarea de los padres es acompañar este movimiento, entendiendo que para el bien de la familia que pasaron a ser, resulta sumamente importante el orden y a la vez el movimiento en la estructura, es decir, que nada se rigidice en sus roles, que podamos jugar, poner limites, ocuparnos de la responsabilidad pero sobre todo disfrutar teniendo conciencia del "aqui y ahora".
Seguramente, casi con una probabilidad de acierto del 80% durante los primeros meses, la pareja será puesta a prueba y saldrán a la luz viejos conflictos, aparecerán la decepción, los enojos y hasta la sorpresa de ver al otro tan distinto a lo que era hasta no mas de unos pocos meses; entraremos profundamente en una crisis, que podremos sobrellevar si la entendemos como posibilidad de cambio, si nos quedamos insatisfechos por haber perdido la pareja que era y nos encaprichamos con el pasado, entonces no podremos ver que el agua sigue fluyendo, que nunca somos iguales y por ende mucho menos después del nacimiento de nuestros hijos; tendremos que ver y hacer para creativamente armar un modelo nuevo de pareja, por supuesto con toda su historia como sustento, pero integrando lo nuevo para que fluya.
Esta fue una introducción, nada mas rodeé algunos temas entre el fluir de la pareja y la familia, espero que se hayan quedado con las ganas y que podamos compartir alguna actividad de las que con mucho amor van surgiendo de mi parte y de quienes ofrecen sus espacios con tanta generosidad; hasta entonces para seguir aprendiendo y creciendo juntos porque en tribu es mejor y más fácil.



Para que Organicemos alguna actividad, en tu Espacio, Centro, Institución, Grupo de Crianza, etc. Comunicate a través de la sección "Contacta conmigo"


ACTIVIDADES REALIZADAS Y A REALIZARSE





-Participación sobre Puerperio en la Pareja, Programa: "Lanata sin Filtro" Radio Mitre.
Audio: http://www.plazademayo.com/mediosyopinion/?p=11986[/url
a partir de: 2hs. 28´




-Charla para Parejas realizada en en Chabacuco en Espacio:"Cielo y Tierra Tierra 26/4/14





-Charla con Grupo de Crianza Femenino "LAS CASILDAS"




-Realización de varias Charlas en Grupos de Crianza para Parejas de Melina Bronfman 2011, 2012, 2013,2014


TESTIMONIOS

"Te cuento que es el puerperio para mí, aunque el mío este lejano (10años) lo sigo recordando como si fuera hoy. Estaba feliz, plena de tener a la luz de mi vida conmigo. Estaba asustada, indecisa, sola y acompañada al mismo tiempo. Estaba como una loba, protegiendo a su cría, estaba como un canguro todo, contacto piel. Estaba absorta, estaba llena de leche y de dudas. Mi madre al lado mío, me acompaño me ayudó. Mi marido nos protegió y por momentos se aisló. Y yo con tantas hormonas revolucionadas a veces intentaba deducir que pasaba y a veces no. Me faltó ayuda e información, con respecto a la lactancia, de esto me doy cuenta hoy, en ese momento me apoyaba con lo que tenía cerca y escuchaba a mi madre. Mis miedos se apaciguaban cuando abrazaba a mi hija. Mi amor desbordaba. Durante un tiempo estuve en mi cueva con mi manada. El puerperio es el mejor momento que puede vivir una mujer si está acompañada, protegida e informada."
(Claudia, 37 años, Puerperio en Costa Rica)

"Para mi....mamá desde hace 6 meses y piquito. ..el puerperio, en pocas palabras, es vivenciar todo en carne viva...la vida, las cosas, impactan en mi cuerpo y en mi alma con gran fuerza y en muchos momentos me desbordan las emociones y sensaciones..."
(Sabrina, 38 años, Buenos Aires)

- "Siempre tuve la creencia de que un hijo unía a la pareja, era como algo que la solidificaba, me tuvo que pasar para no estar tan de acuerdo con este preconcepto. Es impresionante como un hijo ocupa espacios ,y absorbe tiempos, pero sobre todo la mujer sufre una transformación que afecta al vínculo con el compañero indudablemente la lívido sufre un descenso que casi parece por momentos desaparición, lo sexual pasa a un ultimisimo plano, todo es el bebé, y el hombre tiene que ser muy hombre para esperar a su mujer, que está transformada, agotada y superada. Los roles en este momento no son fáciles de manejar, y es muy difícil sentirse sexy y erótizar el asunto, cuando todo pasa por dar la teta (la teta que con un buen escote excitaba y hoy es fuente de alimento), tener olor a vómito , y pocos momentos para mirarse a una y valorarse como alguien seductor. No es fácil, espero que sirva, y eso que amo ser madre, extraño mi anterior vínculo con mi esposo pero confío que se pueda recupera".
(Vilma 35 años, Gran Buenos Aires, Argentina)

- "Una vez que los dos nos considerábamos una familia, decidimos tener un hijo, cuando llego ya éramos una familia, solo que con mas integrantes. Tuvimos la suerte de planear en el momento que queríamos que fuéramos mas. En nuestro caso, nos unió mucho, quizás porque fue un sueño mutuo. Como mujer aprendí a dividir los roles, el hombre necesita a la madre de sus hijos de día y una geisha de noche, después de 15 años juntos, 9 de convivencia y de hijas, mucho dialogo sobre las necesidades de cada uno y reformulando acuerdos permanentes, estamos felices y nos amamos".
(Clara 33 años, Corrientes Capital, Argentina)

- "Contesto lo que me viene a la cabeza....la pareja se adaptó al niño en los primeros meses...y mas adelante adaptamos el niño a la vida cotidiana de la pareja. en este tiempo de simbiosis mama-niño ....el papa quedo medio apartado.....pero no reclamo nada porque sabia que era temporal.....también sirvió para valorar el tiempo a solas, por lo que después fuimos aprovechando cada hora de sueño del bebe para poder hablar tranquilos......fue bueno extrañarnos al principio como pareja.....nos afianzamos mucho porque ya la pequeña familita de 2 ahora ya tenia como mas "cuerpo"....la pareja se fortaleció evidentemente".
(Melisa 32 años, Posadas Misiones, Argentina)

- "cambian los tiempos,hay que buscar y optimizar ratos libres y saber que la prioridad es la pareja, los hijos crecen y se van".
(Gabriel 35 años, Capital Federal, Argentina),

- "bueh... qué pasa con la pareja luego de tener hijos? QUÉ PAREJA??? jaja ,Tengo mis dudas, no sé si creo en la pareja. Creo que somos unos "solos" que buscamos a otros "solos". No creo en el "nosotros" ni en el amor para siempre... así como en las películas.
Sí creo en elegir a alguien todos los días por h o por b... nunca supe si es V o B ja.
No se si te sirve mi aporte, no paso por el mejor de mis momentos.
Creo que estoy con el mejor padre que pude elegir para mi hijo y con el único tipo que podría bancarme con la locura que tengo pero no creo en el amor así como antes... ya fue.. yo me bajo de este tren!!!".
(Vanesa 35 años, Resistencia Chaco, Argentina)


- "Cada pareja es distinta, a nosotros nos unió, esperamos a nuestro primer hijo con locura y enseguida llego el segundo, fue lo mejor de nuestras vidas, nuestra pareja se unió más todavía y la prioridad en todo momento fueron ellos, por eso los trajimos al mundo, ellos no lo pidieron y si te digo que hasta hoy son ellos, aunque ya por supuesto vuelan solos hace rato, nuestra razón de existir, lo podrías entender, no hablo de la parte económica, te hablo de la parte sentimental.".
(Sara 55 años, Kfar Saba, Israel)

- "Mi experiencia de paternidad fue absolutamente reveladora y resignifico mi vida hasta tal punto que me cuesta acordarme como era antes de ser padre. Desde que mi mujer me comunico que estábamos esperando un bebe mil sensaciones se apoderaron de mi. La primera fue de miedo. Hace unos 7 años me diagnosticaron esclerosis múltiple y mi primer gran miedo fue de no saber si iba a estar saludable para ser el padre que quería ser para mi hija. Me duro unos días nomas. Luego empece a querer informarme y surgió en mi un instinto poderoso de querer ser el mejor padre para mi futura hija. El embarazo fue para mi una de las etapas de mayor crecimiento personal de mi vida. Hice un cambio profundo en mi manera de ver muchas cosas y sobre todo me corrí del centro para poner la atención en mi pareja y en el ser que venia. Para la pareja fue una etapa de unión profunda y de asunción de una responsabilidad que le dió un nuevo sentido a nuestras vidas. Mi mujer vivió un embarazo excelente y ademas fue sanador para nuestras vidas. Ella sufría de colon irritable y espasmos muy frecuentes y desde que quedo embarazada y hasta el día de hoy no le ocurrió nunca mas. En cuanto a mi enfermedad paso lo mismo, desde el embarazo mi enfermedad se detuvo. Nos dimos cuenta con mi mujer que el amor es sanador a partir de esta experiencia. Yo creo ser un hombre diferente a partir del nacimiento de mi hija, ademas de correrme del centro, mis valores han cambiado, Valoro mucho mas las cosas importantes de la vida, empezando por la salud y por el bienestar de mi hija. Me preocupo por darle una educación mejor de la que yo he recibido en todo sentido, desde la nutrición hasta su desarrollo motriz, el colecho y el apoyo a mi mujer que hoy después de 2 años le sigue dando la teta. Siento que tengo una misión en la vida y es ser un buen padre para mi hija. Me siento muy comprometido en mi rol paterno y es mi felicidad mas grande. Quiero seguir creciendo como persona para ser mejor padre para ella. Es un regalo que dios nos dio y quiero estar a la altura de las circunstancias. Me despertó el amor verdadero que nunca había sentido y como dije antes mi vida cobro un nuevo sentido. Al hacer estas reflexiones me enfoco en mi hija y en mi mujer, pienso en lo que ellas necesitan, intento escucharlas desde todo mi ser y de estar atento a sus necesidades. Es lo único que me importa. Mi familia y su felicidad. Para ello siento hoy que estoy acá".
(Mariano 36 años, Capital Federal, Argentina)

- "cambian los tiempos,hay que buscar y optimizar ratos libres y saber que la prioridad es la pareja, los hijos crecen y se van".
(Gabriel 35 años, Capital Federal, Argentina),
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